h1

El último siglo mortal

Noviembre 27, 2009

http://www.antologosdelaarqueored.com/

“Poco después, se consiguió conservar parcelas de memoria an­tes perecederas, transfiriendo los impulsos eléctricos cerebrales a un computador. Finalmente, siempre según esta teoría, que se expresa en un lenguaje deliciosamente arcaico, se produjo una fusión entre los ordenadores de silicio y los llamados organismos vivos, hasta que unos y otros fueron indistinguibles. La lectura del ADN en la primera década del siglo 21, permitió su modificación y la inserción ciberbiológica de nuevos códigos y enzimas, con lo que el control evolutivo de la especie, que hasta el siglo 20 había estado a merced de una abstracción llamada Naturaleza, quedó en nuestras propias manos. ¿Qué sucedió después?”

h1

Una web misteriosa

Noviembre 26, 2009

A las ocho y media de la mañana de ayer (25 de noviembre de 2009), en muchas páginas de Internet apareció un pequeño recuadro:


Nadie sabía que significaba ni quiénes eran sus autores.

Pocas horas después, la imagen se convirtió en un enlace: pinchando en ella podías acceder a otra página.

Este es el enlace a esa página:

http://www.antologosdelaarqueored.com/

Es una página bastante extraña, que parece la pantalla de un antiguo ordemador y, al mismo tiempo tiene algo de futurista:

?ui=2&view=att&th=1252b2937d4a1ac9&attid=0.1&disp=attd&realattid=ii_1252b2937d4a1ac9&zw
Si, una vez allí, tecleas HELP, te aparecerá una lista de COMANDOS que puedes escribir de nuevo (o incluso pinchar con el ratón), de manera que aparece más información, e incluso un enigma con una pregunta verdaderamente extraña:
Marshall McLuhan dijo que los medios son extensiones del ser humano. Pero ¿cuándo escribió este texto?:

“El hombre ya posee muchos miembros extracorporales ( …) Lleva su memoria en un cuaderno de bolsillo”

  • En 1872
  • En 1972
  • En 2072

La respuesta parece obvia, pero tal vez no lo sea.

Además, al parecer hay comandos ocultos en esa página, pero…

h1

El secreto es cómo morir (El símbolo perdido 4)

Noviembre 11, 2009

El primer capítulo de la novela de Dan Brown comienza con esta frase: “El secreto es como morir”.

Parece plausible que la frase remita a muchas ideas de todo tipo de ceremonias y rituales en diversas culturas, que relaciona la iniciación con la muerte. Hablo de ello en diferentes ocasiones en mi libro e incluso el apartado titulado Otros misterios de la Antigüedad se inicia con la célebre frase de Platón:

“Morir es ser iniciado”

(La verdadera historia de las sociedades secretas, 58)

A continuación se describe una ceremonia de iniciación:

Tal y como era tradición, había comenzado ese viaje ataviado con la
vestimenta ritual de los herejes medievales que conducían al cadalso: la
camisa abierta para dejar el pálido pecho al desnudo, la pernera izquierda
del pantalón enrollada hasta la rodilla y la manga derecha remangada
hasta el codo. Además, una gruesa soga alrededor del cuello: el «cable de
remolque», lo llamaban los hermanos.

Estos “hermanos” como es obvio, son los masones. Por si alguien no conociera el rito de iniciación masónico descrito antes, enseguida Brown describe su indumentaria, que, esta vez sí, es conocida por todo el mundo:

Los hermanos que lo rodeaban iban todos ataviados con el atuendo completo: delantal de piel de cordero, banda y guantes blancos.

 

Ceremonia de iniciación masónica en la que se aprecian casi todos los detalles descritos por Brown

 

Masones con sus típicos delantales o mandiles. El más alto (que está recibiendo la biblia masónica, es el célebre actor John Wayne).

Brown describe esta ceremonia explicando que el iniciado bebe un vino semejante a sangre de un cráneo humano.
La descripción es neutra, pero a quienes no conozcan la ceremonia y las costumbres masónicas les puede parecer extravagante o siniestra.
Ya veremos, a medida que avance la lectura, cuál es la intención de Brown, aunque hay que señalar que el uso de la palabra “Hermandad” para referirse a la masonería es ambivalente: los masones lo usan constantemente y se llaman unos a otros “hermano”, pero también el periodista Stephen Knight tituló “La hermandad” un libro publicado en 1984 en el que acusaba a los masones de estar infiltrados en todos los centros del poder.
El libro La hermandad, fue un éxito de ventas y contribuyó a todo tipo de teorías conspirativas relacionadas con los masones. El propio Knigt, en 1976, había publicado otro libro, Jack el destripador, la solución final, en el que relacionaba a la corona de Inglaterra y a los masones con los crímenes de Jack el destripador.
Continuaré con la descripción de la ceremonia masónica en el próximo post.

verdadera-historia
La verdadera historia de las sociedades secretas
h1

Entre la ficción y la realidad

Noviembre 8, 2009

[LECTURA DE EL SÍMBOLO PERDIDO (3)]

El símbolo perdido comienza con una advertencia clara:

Ésta es una obra de ficción. Los nombres, personajes, empresas, organizaciones, lugares, acontecimientos y hechos que aparecen en la misma son producto de la imaginación del autor o bien se usan en el marco de la ficción. Cualquier parecido con personas (vivas o muertas) o hechos reales es pura coincidencia.

Sin embargo, dos o tres páginas más adelante, Brown nos habla de un misterioso documento guardado en una caja fuerte de la CIA y añade:

Todas las organizaciones que se mencionan en esta novela existen, incluidos los francmasones, el Colegio Invisible, la Oficina de Seguridad, el SMSC y el Instituto de Ciencias Noéticas. Todos los rituales, la ciencia, el material gráfico y los monumentos que aparecen son también reales.

Así, que, ¿es ficción o es realidad?
Parece una paradoja insoluble, motivada por los posibles problemas de difamación: lo que debemos entender es que las organizaciones existen pero no necesariamente son como Brown las describe.

Ya en El código Da Vinci, Brown tuvo ciertos problemas al sugerir que ciertas organizaciones existían realmente (y que no eran un simple producto de la ficción), moviéndose en una delgadísima línea entre fantasear y mentir, en especial en lo que se refiere al Priorato de Sión.
De esa polémica cuestión hablo en el capítulo dedicado a los templarios en La verdadera historia de las sociedades secretas (“los templarios y el Priorato de Sión” y “El verdadero Priorato de Sión”).

En esta advertencia, Brown se mueve con más prudencia al afirmar que existen los francmasones, el Colegio Invisible, la Oficina de Seguridad (OS), el SMSC (hay que suponer que se refiere a Spiritual, Moral, Social and Cultural values) y el Instituto de Ciencias Noéticas.
Es cierto que todo ello existe, aunque en el caso de el Colegio Invisible habrá que ver de qué manera Brown sostiene que existe o ha existido.

Facilito aquí los capítulos de mi libro directamente relacionados con estas organizaciones:

francmasones:
“Los masones medievales” y especialmente “Los modernos francmasones”

Colegio Invisible:
Especialmente en “El Colegio Invisible Rosacruz y la Royal Society” (273ss)

Supongo que habrá ocasión de referirse más a estos asuntos a medida que avance la novela. Aprovecharé para ir subiendo información que completa algunos capítulos de mi libro, referidos fundamentalmente a la masonería.

h1

Manly Hall

Noviembre 8, 2009
[LECTURA DE EL SÍMBOLO PERDIDO (2)]
El símbolo perdido se inicia con una cita:

Vivir en el mundo sin percatarse del significado del mismo es como deambular por una gran biblioteca sin tocar sus libros.

(Las enseñanzas secretas de todas las épocas)

El autor de la cita es un personaje muy interesante llamado Manly P(almer) Hall.
A los 27 años publicó el libro citado por Brown, Las enseñanzas secretas de todos los tiempos, un libro en el que recopilaba la sabiduría secreta de todas las culturas, que asombró al mundo del ocultismo por su erudición en una persona tan joven. El subtítulo del libro expresa claramente su tema: Una enciclopedia de la filosofía masónica, hermética, cabalística y simbólico-rosacruciana.
Manly Hall (que es más conocido sin su primer apellido) nació en Ontario (canadá) en 1901 y murió en 1990.

 

Supongo que habrá ocasión de volver a hablar de él y que la cita de Brown no será casual, ya que Hall escribió muchos otros libros, entre ellos El destino secreto de América (1944), que intuyo tendrá mucha relación con El símbolo perdido. Además, Hall alcanzó el grado 33 de la masonería y en la portada del libro de Brown se puede apreciar el número 33 junto al simbolo masónico. Quizá no sea casualidad.

 

 

h1

Lectura de “El símbolo perdido” (1)

Noviembre 8, 2009

Hace unos días se publicó la versión española de El símbolo perdido, la nueva novela de Dan Brown, autor del bestseller El codigo DaVinci.

He empezado a leerlo. Ya desde las primeras páginas he advertido que los protagonistas parece que van a ser los masones (lo que, como es obvio ya se ve en la ilustración de la portada).

He pensado leer el libro poco a poco e ir comentándolo en esta página, lo que me servirá para completar algunos aspectos de la masonería que tuve que dejar fuera de La verdadera historia de las sociedades secretas, especialmente aspectos referidos a la masonería en Estados Unidos (Y también en Latinoamérica).

Como mi intención es ir avanzando en la lectura y en estas entradas en paralelo, intentaré no revelar asuntos que sospeche puedan tener que ver con la trama. De este modo, el lector podrá, espero, disfrutar de la lectura del libro de Brown y, al mismo tiempo, saber algo más acerca de lo que en él se cuenta, así como de la verosimilitud de ciertos temas.

En este primer post, lo único que comentaré es la portada, que no sé si ha sido elegida o aceptada por Dan Brown, pero que supongo, tendrá una estrecha relación con el contenido del libro:

Portada_elsimboloperdido

En esa imagen se ve el Capitolio de Washington y un sobre con extraños caracteres, con una sello de lacre en el que se ve un símbolo masónico del grado 33. No digo más.

 

 

 

h1

La metáfora arquitectónica en la masonería

Noviembre 2, 2009

En una versión previa de La verdadera historia de las sociedades secretas, incluí este comentario, que luego se perdió en la edición definitiva:

Es posible que al lector le canse tanta insistencia en la arquitectura. Pero la historia a menudo se escribe al revés. Puesto que la sociedad secreta más importante de la actualidad es la francmasonería, que tomo sus caracteres principales de los masones medievales, ahora todo lo interpretamos en función de ello. Si hubiese sido a través de los pescadores, tal vez estaríamos rastreando entre redes, anclas, aparejos y velas marineras;  o entre los martillos y los clavos si se tratase de carpinteros.

Lo que quería decir con este comentario es que a partir de un hecho más o menos casual, cobra importancia un pasado u otro. La sociedad secreta de los carbonarios, aunque probablemente influida por los masones, no basaba sus símbolos y lemas en la arquitectura, sino en los bosques. Pero los carbonarios no tuvieron tanto éxito como los masones, tal vez porque en 1717 Inglaterra ya empezaba a construir su imperio, mientras que Italia, entonces e incluso un siglo después, ni siquiera existía como tal.

En el libro fundacional de los masones, las llamadas Constituciones de Anderson, se busca todo lo que se relacione con la arquitectura, desde el templo de Salomón a Dios mismo como Gran Arquitecto del Universo (lo que se esconde bajo als siglas G.:A.:D.:U.:). Pero si una sociedad secreta fundada por un gremio de pescadores hubiese tenido éxito, enseguida se recordaría que Jesucristo era pescador y que su tarea, y al de Dios mismo, era pescar almas. Jonás, en esta masonería pescadora, sería una de las principales figuras, y su estancia en el vientre de la ballena se imitaría en algún rito.

 

h1

El caballero d’Eon, masón

Octubre 13, 2009

El caballero d'Eon, masón

En la última revisión de La verdadera historia de las sociedades secretas, eliminé 70 páginas que el libro no resultara demasiado caro. Entre esas páginas había algunos apartados que quizá eran interesantes. Uno de ellos era el del curioso caso del caballero d’Eon, que venía a continuación de La única mujer masona (página 303) :

Pero hubo una ocasión en la que los francmasones, a pesar de su declarada misoginia, permitieron el ingreso de una mujer por el procedimiento oficial. O tal vez no…


El caballero d’Eon, ¿hombre o mujer?

El caballero D’Eon protagonizó durante años uno de los más célebres casos de travestismo de la historia de Europa. Aunque no puedo contar en detalle su interesante caso, basta con saber que se sospechaba que el caballero D’Eon era un agente secreto al servicio de la corona francesa, que aparecía ante los demás a veces como hombre y a veces como mujer. Se suponía que le gustaba vestirse de mujer.


Caballero d'Eon, masón

D’Eon, vestido de mujer, vence en un duelo a esgrima

Sin embargo, hacia 1764, las sospechas tomaron otra dirección: empezó a propagarse el rumor de que no era un hombre, sino una mujer. D’Eon lo negó y, precisamente por esas fechas, fue admitido en la Logia de la Mortalidad de Londres. Se trataba de una logia masónica como cualquier otra, a pesar de su llamativo nombre, y, como cualquier otra logia, aplicaba el reglamento que prohibía ingresar a mujeres:

Hombres buenos y sinceros, libres de nacimiento, de edad madura y discreta; ni fiadores, ni mujeres, ni hombres inmorales o escandalosos, sino de buena reputación (…) Sano y fuerte, ni deformado ni desmembrado al momento de la iniciación; ni mujer ni eunuco.

El ingreso del caballero D’Eon en una logia masónica no disipó los rumores y muchos hablaron en tono burlón de la “hermana masona”. Pronto se empezaron a aceptar apuestas acerca de la identidad sexual del caballero D’Eon. Era tanto el dinero en juego que D’Eon desapareció durante un tiempo por miedo a ser secuestrado por quienes ansiaban certificar sus sospechas.
Cuando regresó, presentó una declaración jurada asegurando que era hombre y que siempre lo había sido, añadiendo que había rechazado grandes ofertas de dinero para que mostrara su sexo. Unos apostantes decidieron llevar la cuestión a juicio y, aunque parezca asombroso, el juicio se celebró. En el trascurso del mismo, un periodista y un médico aseguraron que D’Eon era mujer. El propio D’Eon tuvo que admitirlo y a partir de 1777 se vistió como mujer, regresó a Francia e ingresó en un colegio de monjas.
Los masones expulsaron a D’Eon de la logia.
Tiempo después, D’Eon regresó a Londres, donde vivió como mujer los veinticinco últimos años de su vida. Murió en la pobreza el 21 de mayo de 1810.

El caballero d'Eon masón

Fue entonces, al preparar su cuerpo para el funeral, cuando los médicos dirigidos por el cirujano Père Elisée, descubrieron que era un hombre, y además sin ninguna deformidad en sus órganos sexuales. Elisée pensó, con toda razón, que nadie le creería cuando lo contara, así que pidió a las autoridades que confirmaran sus observaciones. Más de veinte testigos comprobaron que, efectivamente, D’Eon era un hombre.
La pregunta que se hacen los historiadores no es tanto por qué los masones admitieron a D’Eon, sino por qué lo expulsaron. Los masones, al menos los que pertenecían a la Logia de la Mortalidad, siempre supieron que D’Eon era un hombre, puesto que en el rito de ingreso masónico, el postulante debe desnudar su pecho.
Entonces, ¿por qué lo expulsaron al declararse en el juicio que D’Eon era mujer? J
Jasper Ridley asegura que eso es una prueba del afán de los masones por conservar en secreto sus rituales y no contradecir a la opinión pública dominante.
Quizás también es una demostración de que los masones saben guardar un secreto: si el caballero D’Eon quería hacerse pasar por mujer, ellos no tenían derecho a revelar que no lo era.
O tal vez alguien ganó mucho dinero en las apuestas.

h1

Entrevista en Levante sobre las sociedades secretas

Septiembre 17, 2009
(Entrevista en Levante, por Alicia Toledo) 

El conocimiento que se tiene hoy en día de éstas sociedades secretas está muy condicionado por la literatura y el cine de consumo. ¿Hasta qué punto su imagen está influida, deformada…?

-No cabe duda de que, en efecto, la imagen de las sociedades secretas que se suele tener está muy distorsionada. No es extraño, puesto que la idea de que bajo nuestra aparente anodina sociedad cotidiana se esconda una sociedad secreta es uno de los argumentos más interesantes para el cine o la literatura.

El cine y las novelas contribuyen a dotar de un aura de misterio a estas sociedades…pero ¿hasta qué punto son éstas misteriosas?

- No todas las sociedades secretas son tan misteriosas como parece. Aunque suene como una perogrullada, para quienes pertenecen a algunas de ellas a veces hay poco secreto y no existe mucha diferencia con una empresa o una oficina cualquiera. Sin embargo, también es cierto que algunas sociedades secretas sí tienen una bien ganada aura de misterio, como los rosacruces, los asesinos del Viejo de la Montaña, los Clubs del Fuego Infernal o la Escuela de la Noche, de Walter Raleigh, a la que tal vez perteneció Shakespeare.

-Era su objetivo poner un poco de luz en todo esto?

Sí, uno de mis objetivos al escribir el libro era investigar la verdadera historia de las sociedades secretas, no dejándome llevar por la infinidad de falsas historias que circulan. Como digo en el libro, quizá la mía no sea la única posible historia verdadera de las sociedades secretas, pero, al menos, no se puede sumar a las mil y una historias falsas.

-Y sin embargo, ¿querer explicar la verdadera historia de algo que se anuncia como secreto no es, en cierta manera, una paradoja?

Sí que lo es, y esa era mi intención, ya que soy muy aficionado a las paradojas, porque creo que esconden más verdad de lo que parece. Es obvio que sólo se puede contar lo que se ha llegado a saber de las diversas sociedades secretas que aparecen en el libro. Y así lo he hecho: he intentado contar lo que se sabe, sin inventarme lo que no se sabe. Cuando una teoría u opinión resulta dudosa lo indico siempre en el libro.

-El libro mantiene un claro tono erudito y, al mismo tiempo, la escritura es muy clara en todo momento, directa, compartiendo dudas y buscando complicidades. ¿Ha sido complicado este equilibrio entre la erudición y la difusión?

No. Quizá porque este es el estilo en el que más me gusta escribir, una especie de ensayo riguroso pero al mismo tiempo ligero y ameno, recuperando el sentido original de la palabra ensayo, tal como lo entendía Michel de Montaigne: un ensayo es un intento, una investigación, no un tratado o un libro de texto.

-¿Cuál es la razón de ser de una sociedad secreta? La esencia?

Una de las cosas que he intentado mostrar en el libro es que, en contra de las explicaciones simplistas, cada sociedad secreta tiene orígenes, objetivos, métodos y secretos diferentes. En cada caso he intentado desentrañar un poco ese secreto, descubrir cuál era el conocimiento que realmente poseían, que muchas veces no coincide con aquel del que presumían.

-¿Y qué hay del conocimiento secreto que se supone que buscan todas éstas sociedades?

Como he dicho, cada sociedad buscaba o guardaba diferentes secretos. En el caso de los masones medievales se trataba de técnicas de construcción; en el de los templarios, aparte de otras cosas, de una concepción económica que en cierto modo anticipó el capitalismo. Otras sociedades secretas intentaban trasmitir un saber espiritual o una tradición religiosa, como los cátaros.

-¿Qué objetivos persigue una sociedad secreta? ¿Comparten objetivos comunes entre ellas?

No es frecuente que las sociedades secretas compartan objetivos, excepto en el caso de las revolucionarias, como los carbonarios, los comuneros o los masones de España e Italia, de las que no hablo en el libro. Sí es cierto que hay semejanzas entre algunas, como la de los rosacruces y los modernos masones, y tal vez entre los templarios y los asesinos. Lo que sucede más a menudo es que unas y otras sociedades secretas se enfrenten entre sí.

-Y sobre las motivaciones para entrar en ellas. ¿Difieren en cada caso o se pueden extraer rasgos comunes?

Existen algunos rasgos comunes entre quienes ingresan en una sociedad secreta, como el deseo de llevar una vida emocional y espiritualmente más intensa; o la intención de relacionarse con personas de un círculo social al que normalmente no podrían acceder.

-¿En qué contexto surge una sociedad secreta, por alguna inconformidad, necesidades espirituales no resueltas o por la necesidad humana de sentirse diferente?

Por todo ello, y también por la represión y la prohibición, que a lo largo de la historia han hecho que muchas personas tuvieran que ocultar su religión, su ideología o su manera de pensar acerca de ciertas cuestiones.

-Como fundador de la Sociedad Decepcionista ¿A quién le cerrarías las puertas?

Hace tiempo que la Sociedad Decepcionista no se reúne, lo que parece una confirmación de su primera ley: que todo es decepcionante. La segunda ley asegura que, si no fuera todo decepcionante, eso sería una conclusión decepcionante para la Sociedad Decepcionista, lo que probaría la primera ley. Lamentablemente, creo que las puertas de la Sociedad Decepcionista  no volverán a abrirse.

-¿Podría dar unas pinceladas del abanico de sociedades secretas que han existido  a lo largo de la historia? ¿Han existido todas ellas o algunas son mero fruto de la fantasía?
En mi libro, para no escribir más de mil páginas (me quedé cerca de las 400) tuve que prescindir de muchas sociedades secretas, como las conspirativas o las criminales (Mafia, Ku Klux Klan, etcétera). Me limité a la esencia de las sociedades secretas: aquellas que presumen de poseer un saber oculto. A pesar de ello, me ocupo de decenas de sociedades, entre las que se puede mencionar: los magos persas, los pitagóricos, los druidas, los sicarios, zelotes, terapeutas y esenios judíos; los cristianos en tanto que sociedad secreta, los mitraístas, los asesinos, los cátaros, los templarios, algunas sociedades secretas nazis, los masones medievales y los modernos, los cabalistas, los rosacruces, los clubs del Fuego Infernal y otras extravagantes sociedades secretas inglesas, como  los Demoniacos, los Gormogones o el Club de los Bistecs; o la Golden Dawn o Aurora Dorada, a la que pertenecía Aleister Crowley, el llamado “hombre más málvado del siglo XX”. Casi todas las que aparecen en el libro han existido, aunque acerca de algunas de ellas se duda todavía, como en el caso de los fascinantes e influyentes rosacruces.

-¿Existen conexiones probadas entre las sociedades secretas de la Antigüedad o la Edad Media y las modernas?

Muy pocas. Una que es evidente e indiscutible es la que une a los masones medievales y los modernos masones.

-¿Se esconde la estafa en el caso de algunas sociedades secretas? ¿Cómo es que hay gente que cree ciegamente en lo que se le dice y se dejan timar de esta manera?

El secreto siempre puede favorecer la estafa, ya sea en una sociedad secreta o en un contrato bajo mano entre un alcalde y un constructor. Sí es cierto que muchos estafadores o aventureros se han servido de la influencia obtenida al ingresar en ciertas  sociedades secretas. En el libro me ocupo de algunos célebres farsantes, como Casanova, el Conde de Saint Germain o Cagliostro, hacia los que confieso que siento mucha simpatía. Pero no sé por qué la gente se deja engañar, a veces por trucos verdaderamente burdos, pero es evidente que sucede bastante a menudo.

-En su libro habla de la relación entre el cristianismo primitivo y éste tipo de sociedades e incluso de qué Jesucristo pudo pertenecer a una de ellas…
Se ha discutido mucho acerca de la relación que pudo mantener Jesucristo (en caso de haber existido, claro) con alguna sociedad secreta judía. Es muy posible que varios discípulos de Jesús fueran sicarios, una especie de grupo terrorista enfrentado a Roma, como el propio Judas (“Iscariote quizá deriva de “Sicariote”). Pero también se ha señalado que Jesucristo, por su pacifismo, parece estar más cerca de los esenios.

-¿Qué aportan las sociedades secretas a la vida pública?

Algunas de ellas han sido bastante influyentes en determinados momentos, como en el caso de los masones y la Constitución de los Estados Unidos. También fueron influyentes los asesinos, los templarios y los rosacruces (incluso aunque, en este último caso, no sea seguro que hayan existido). En muchos momentos las sociedades secretas han sido más permisivas que la sociedad dominante y han dado un ejemplo de tolerancia, pero no siempre.

-¿Internet es una herramienta a favor o en contra del hermetismo de estas sociedades?

Un buen investigador que use Internet y vaya más allá de los cien primeros resultados de una búsqueda en Google, podrá encontrar casi todos los secretos que muchas sociedades han mantenido ocultos durante siglos. Además, ahora en casi todo el mundo, exceptuando China y bastantes países musulmanes, son legales casi todas las sociedades secretas. Muchas de ellas también practican una política de puertas abiertas y trasparencia. A pesar de todo ello, existen ahora más sociedades secretas que nunca y la afiliación crece, en parte debido precisamente a Internet y a fenómenos como el de El código Da Vinci, que a pesar de atacar al Opus Dei, lo hizo más popular y contribuyó a que aumentaran las solicitudes para ingresar.

- Las paradojas del guionista. Reglas y excepciones en la práctica del guión (Alba Editorial) es su último libro. ¿La idea era desmontar los tópicos que rodean el mundo del guión?

En realidad Las paradojas es el libro anterior. En él, como en La verdadera historia de las sociedades secretas, intenté exponer de manera rigurosa las diversas teorías acerca del guión. Aunque tengo opiniones personales acerca de casi cualquier asunto, me gusta dejar al lector espacio suficiente para que pueda pensar por sí mismo y, por ello, explico lo mejor que puedo las normas para escribir un buen guión, pero también muestro las paradojas con las que un guionista acaba encontrándose tarde o temprano. En mi opinión, el guionista no debe huir de ellas, sino disfrutar y aprender con ellas. Aprender a vivir en medio de la paradoja.

(Este texto son las respuestas a Alicia, no el publicado en Levante)

h1

¿Qué hay detrás de las sociedades secretas?

Septiembre 16, 2009

(Entrevista a Daniel Tubau en Nosotras.com por Karina Santillan, publicada el lunes, 16 de febrero de 2009)

Después de leer “La Verdadera Historia de las Sociedades Secretas” de Daniel Tubau imaginaba que esta entrevista podría tener lugar en alguna gruta lejana, las catacumbas de alguna catedral o en la sala de reuniones de algún partido político, mas allá del contexto, sus repuestas nos adentran a un mundo interesante que despierta nuestra curiosidad.

La curiosidad ha sido uno de los motores que han permitido que el mundo ruede y detrás de los acontecimientos más trascendentes de la humanidad pareciera que se esconde un selecto grupo de personas que marcan el ritmo que ha seguido la Historia.

Esta curiosidad llevó a Daniel Tubau, guionista, director de programas y series de televisión, un hombre que aprovecha todos los recursos a su alcance para expresar su visión de las cosas, a escribir “La Verdadera Historia de las Sociedades Secretas” un libro muy bien documentado en el que logra mantener la objetividad (a pesar de tratar de un tema que le apasiona), en el que nos permite ser testigos de rituales de iniciación, conocer los orígenes y la finalidad que persiguen estos grupos.

Acompáñanos en este recorrido de la mano de Daniel Tubau quien sostiene la antorcha del conocimiento en este oscuro y frío túnel de la inopia de lo que pasa en la clandestinidad.

Eres un hombre muy inquieto que constantemente está generando contenidos, ideas y sensaciones (a través de tus podcasts, posts, guiones y libros). ¿De dónde viene esta necesidad de compartir historias e ideas?, ¿Alguien en tu familia escribe?

Daniel Tubau: “Yo no hablaría tanto de necesidad de escribir, que suena como algo obligatorio, sino de ganas. A partir de los 13 o 14 años empecé a pasarme las noches escribiendo sin parar (quizá eso me hizo suspender en todos mis estudios). No sé muy bien por qué, pero desde entonces he seguido escribiendo todos los días. En mi familia todos escriben, mi madre, mi hermana, pero supongo que la mayor influencia fue de mi padre, que es un gran poeta y ensayista.”

No hay una descripción disponible

Daniel Tubau por las calles de Paris

¿En qué contexto surge una sociedad secreta, por alguna inconformidad, necesidades espirituales no resueltas o por la necesidad humana de sentirse diferente?

Daniel Tubau: “Cada sociedad secreta surge en un contexto diferente, aunque los tres factores que mencionas suelen hallarse en el origen de todas ellas. Sin embargo, lo interesante, y eso es lo que intento mostrar en el libro, es lo que hace diferente y única a cada sociedad secreta”.

¿Cómo se elige el lugar de reunión de una sociedad secreta?

Daniel Tubau: “Si de lo que se trata es de mantenerse oculto y protegido del mundo exterior, se busca un lugar secreto e inaccesible, como la fortaleza de Alamut de los asesinos del Viejo de la Montaña. Pero en muchos casos sólo se necesita un lugar discreto, por ejemplo una zona reservada de una taberna. La moderna masonería fue fundada en la taberna del Manzano (Apple Tree) de Londres”.

¿Qué aportan las sociedades secretas a la vida pública?

Daniel Tubau: “Cada sociedad aporta cosas diferentes. A menudo sirven para que se relacionen entre sí clases sociales que no suelen hacerlo, como la nobleza y la burguesía en las logias de francmasones. En otros casos pueden ser un factor económico de gran importancia, como fueron los templarios. A veces sirven para conservar conocimientos o creencias tradicionales, como en el caso de los cátaros, pero otras veces anticipan nuevos comportamientos sociales, como los Clubs del Fuego Infernal”.

No hay una descripción disponible

Los métodos de lucha de las sociedades secretas suelen ser la infiltración y la difamación

¿Cómo se combaten y enfrentan entre sí las sociedades secretas?

Daniel Tubau: “Casi siempre la verdadera lucha es entre las sociedades secretas y la sociedad que las prohíbe y persigue, como ha sucedido con la masonería española hasta la llegada de la democracia. Pero a veces es cierto que se enfrentan entre ellas. Los métodos de lucha suelen ser la infiltración en el bando enemigo y la difamación: exagerar el peligro que representa la sociedad secreta rival. Eso sucedió con los jesuitas o la Cofradía del Santo sacramento en relación con los Rosacruces”.

¿Internet es una herramienta a favor o en contra del hermetismo de estas sociedades?

Daniel Tubau: “En Internet, si uno sabe buscar, se pueden encontrar casi todos los secretos que las sociedades secretas han intentado ocultar durante siglos,. Pero, por otra parte, gracias a Internet, ha aumentado el número de afiliados a las sociedades secretas, pues la red es un medio publicitario impresionante”.

¿Los nuevos adeptos entran a una sociedad porque tienen talento o porque descubrieron el secreto?

Daniel Tubau: “En casi todos los casos, para entrar en una sociedad secreta es necesario que un iniciado te recomiende. Es lo que se llama cooptación. Pero se conocen caso de personas que han ingresado en la masonería u otras sociedades porque presenciaron ritos de iniciación o espiaron reuniones secretas. Se cuentan casos de varias mujeres que ingresaron en al masonería debido a ello: la alternativa era o matarlas o dejarlas ingresar, y los masones, a pesar de su fama y sus terribles juramentos, han sido muy poco aficionados a matar a nadie”.

No hay una descripción disponible

¿Encontraste algo en común en las sociedades secretas que mencionas en el libro?

Daniel Tubau: “Es importante lo que mencionamos antes: la necesidad de sentirse diferente o de cubrir anhelos espirituales no reconocidos por la religión oficial. Pero también el deseo de encontrar a personas con intereses y pasiones comunes. En algunos casos, como las Órdenes de caballería, también es importante lo que en el libro llamo “nostalgia del brillo”, la nostalgia por una organización social más jerarquizada”.

¿Qué pasos sigue una sociedad secreta cuando se publica una novela en torno a ella, se adapta a los nuevos tiempos, refuta lo que se dice o permanece inmóvil?

Daniel Tubau: “Muchas veces se muestran escandalizadas por lo que se dicte en las novelas, como el Opus Dei con El código Da Vinci, aunque después ha resultado que gracias a la novela de Dan Brown ha aumentado el número de candidatos a ingresar en el Opus. En general, las novelas, con sus medias verdades o mentiras, contribuyen a dotar de un aura de misterio a sociedades que no son ni mucho menos tan misteriosas”.

Las sociedades secretas viven en una paradoja constante ya que deben permanecer invisibles a los ojos de la mayoría pero requieren iniciar a nuevos miembros. ¿Cómo logran el equilibrio?

Daniel Tubau: “Sí, es una paradoja. Mayor todavía si pensamos que quienes ingresan en una sociedad secreta quieren sentirse diferentes a los demás y escogidos. Así que, cuando el número de adeptos se hace demasiado grande, suelen crear nuevos grados a los que sólo acceden los más veteranos, o un Círculo Interno, como en el caso de la Aurora Dorada (Golden Dawn), a la que pertenecía Aleister Crowley, considerado el hombre más malvado del siglo XX”.

No hay una descripción disponible

¿Has sido testigo de ritos de iniciación?, ¿Te pusieron alguna condición para presenciarlos?

Daniel Tubau: “Aunque a veces se celebran ritos públicos de iniciación, a las verdaderas iniciaciones sólo pueden asistir los adeptos”.

¿Qué sentimiento predominaba en ti cada vez que te acercabas o conocías un rito nuevo?

Daniel Tubau: “En primer lugar curiosidad, pero enseguida el deseo de desentrañar ese misterio, entenderlo, conocer su origen”.

Antiguamente las matemáticas, el álgebra y la geometría eran un camino para conectar con la Verdad (Dios), ¿crees que el desprecio de las generaciones actuales por las ciencias exactas y la falta de apoyo de los gobiernos por fomentar la investigación en estos campos nos bloquean espiritualmente?

Daniel Tubau: “No estoy seguro de que no se apoye la investigación científica. Tal vez en España eso suceda si lo comparamos con países más desarrollados, pero son más frecuentes las quejas de los que estudian humanidades, que se sienten discriminados por el supuesto cientifismo de nuestra época. Por otra parte, en algunos casos, las matemáticas han servido para conectar con una verdad trascendente, cono en la sociedad secreta de los pitagóricos, los cabalistas o los rosacruces, pero actualmente los aficionados a lo espiritual han dado la espalda a la ciencia”.

No hay una descripción disponible

Actualmente los aficionados a lo espiritual han dado la espalda a la ciencia

¿Se puede formar parte de una sociedad secreta sin saberlo? ¿Cómo sé si formo parte de alguna?

Daniel Tubau: “Supongo que es difícil, a no ser que consideremos que la Iglesia católica tiene ciertos comportamientos de sociedad secreta (probablemente es así) y que, en consecuencia, al ser bautizados, ingresamos en una sociedad secreta”.

Actualmente circula un libro, video y conferencias conocidas como “El Secreto”. ¿Qué opinas de ello?, ¿Tiene sentido que se llame así?

Daniel Tubau: “Es un título contradictorio, claro, que busca atraer el interés del lector. Lo he leído y puedo decir que en él no hay ningún secreto interesante. Ni siquiera creo que haya en él algo no secreto interesante. Es bastante trivial. El verdadero secreto es cómo ha logrado convertirse en un best seller”.

Como fundador de la Sociedad Decepcionista ¿Aceptas a seguidores de clubes de fútbol, corazones rotos y miembros de partidos políticos?, ¿A quién le cerrarías las puertas?

Daniel Tubau: “La Sociedad Decepcionista no acepta nuevos miembros desde hace unos 15 años. Y no aceptaría a socios cuya decepción procede de accidentes como el fútbol o un amor roto: tiene que tratarse de un decepcionismo menos casual, más absoluto. Así que le cerraría las puertas a casi todo el mundo, incluso a mí mismo, pues como decía Groucho Marx, no puedo pertenecer a una sociedad que acepta miembros como yo. Además, el decepcionismo y el pesimismo son hoy en día un lugar común tan común que yo prefiero ser optimista”.

Después de esta respuesta una sonrisa se dibujó en mi rostro al confirmar una vez más que uno de los placeres más grandes que hay en esta vida son las buenas conversaciones, si quieren “escuchar” como Daniel Tubau nos explica el origen de las Sociedades Secretas no dejen pasar la oportunidad de conocer este documento tan interesante publicado por Alba Editorial.